Después de tanto deambular y en eso somos expertos los cubanos, se le ocurrió un día a Cuco montarse también su tienda de campaña en la Internet, inagotable vehículo de interacción social....

martes, 4 de agosto de 2009

Historias zen. "El punto definitivo"


Al sacerdote zen Taigu se le pidió que se convirtiera en el abad del templo. Una mujer del lugar que había perdido un hijo acudió a pedir al nuevo abad que llevara a cabo los ritos funerarios.La mujer dijo al sacerdote zen: "Me consideraría muy afortunada de ser favorecida por vuestra compasión. Por favor, decidme dónde ha ido mi hijo".Taigu zen no pudo contestar.
La mujer se fue llorando amargamente.
El sacerdote zen se dijo a si mismo: "Yo pensaba haber alcanzado la realización. La pregunta de esta mujer me ha mostrado que ignoro el punto esencial. De qué me vale ser abad en un templo?".
Así pues, Taigu zen abandonó su posición y se fue, buscando profundizar su comprensión del zen.

2 comentarios:

JOSÁN CABALLERO dijo...

Excelente, así son todas las parábolas e historias zen, maravillosas. Mi eterna novia, la actriz María Eugenia García, de Teatrova de Cuba, siempre ha leído libros de ese tipo, como El Canto del Pájaro, que modelan la vida y las actuaciones humanas, a partir de proverbios y situaciones zen. No conocía tu blog, Constancio, sin embargo me ha gustado mucho, ya nos visitaremos, saludos y un abrazo, Josán Caballero.

Vladimir Guillot (alias Cuco) dijo...

Gracias José Antonio. Ya me di un salto por tu blog que tampoco conocía. Nos vemos por el camino seguramente. Un abrazo.